El New England Journal of Medicine (NEJM) ha publicado un artículo de revisión de práctica clínica sobre la fibromialgia. La fibromialgia se caracteriza por generalizado persistente, que puede afectar a cualquier tejido corporal, y suele acompañarse de fatiga, alteraciones del sueño, del estado de ánimo y la memoria, así como de una mayor sensibilidad a estímulos no dolorosos, como la luz, el ruido o los olores. Puede aparecer de forma aislada o asociada a otras afecciones dolorosas crónicas o superponerse a enfermedades como las autoinmunes o la artrosis. Su prevalencia se sitúa aproximadamente entre el 4 y el 6 % y es entre 1,5 y 2 veces más frecuente en mujeres que en hombres. La mayoría de los casos pueden tratarse adecuadamente en atención primaria. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la valoración clínica. Los criterios actuales tienen en cuenta tanto la extensión del dolor como la presencia y gravedad de otros síntomas, entre ellos la fatiga, las alteraciones del sueño y el estado de ánimo deprimido. Puede establecerse aunque coexistan otras enfermedades, ya que no es un diagnóstico de exclusión. No existen pruebas de laboratorio específicas, por lo que las pruebas complementarias deben solicitarse según el contexto clínico, con el fin de detectar otras afecciones concomitantes o que presenten manifestaciones similares. Medidas no farmacológicas Constituyen la base del tratamiento y comprenden entre otras: Las guías respaldan un tratamiento multidisciplinar, destacando la importancia de la educación y la participación activa del paciente. Tratamiento farmacológico Los fármacos, en general, aportan beneficios modestos y pueden ocasionar efectos adversos clínicamente relevantes. Nota: algunos artículos pueden requerir acceso institucional al texto completo a través de la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía (BV-SSPA) u otros recursos suscritos.
Fecha última modificación: : 23-07-2026
